Cómo enviar peces y plantas

De Acuarios.es

Tabla de contenidos

Preliminares

Es importante tener claro cómo vamos a hacer el envío y tenerlo todo preparado con suficiente margen de tiempo para no tener que ir con prisas, porque aunque el método de empaquetado es muy sencillo, podemos tardar más de una hora llevarlo a cabo.

Método de envío: básicamente podemos enviar nuestro paquete por correo o con una empresa de mensajería. Los precios de envío urgente (en España) son bastante similares, pero para enviar peces yo prefiero una empresa de transporte, que hasta ahora no me han fallado. Hay que enterarse de la hora límite a la que podemos entregar el paquete para que nuestros peces estén de viaje el mínimo tiempo posible. En el caso de las plantas el asunto no es tan delicado, ya que si las empaquetamos correctamente podrán aguantar hasta 5 días sin demasiados problemas, así que prefiero enviarlas por correo normal, que sólo cuesta unos 3 euros.
Otro método de envío muy eficaz (quizás el mejor) es utilizar las líneas de autobuses siempre que el viaje sea directo. En la mayoría de los casos le podemos dar el paquete al conductor y por poco dinero se lo entregará a la persona que vaya a recogerlo.

Preparación

Una semana antes del envío conviene alimentar muy bien a los viajeros, preferentemente con comida viva y papilla casera.
Lo siguiente que hay que hacer, y esto es muy importante, es dejar a los peces uno o dos días sin comer, para que durante el viaje ensucien el agua lo mínimo posible con sus deshechos, o si no podrían morir o enfermar por intoxicación.
El día antes del envío conviene hacer un cambio del 40% o el 50% del agua del acuario, y además tendremos la precaución de guardar un par de litros de agua tratada, luego veremos su uso.
También hay que asegurarse de que los peces están en un acuario en el que los vamos a poder pescar con relativa facilidad. Yo tuve que anular el primer intento de envío porque después de 45 minutos peleando con la red y destrozando la decoración no había forma humana de coger al más pequeño.

Aquí tenéis una foto de todo el material utilizado:

Imagen:material.jpg

  • 5 botellas de 500 cc. de agua
  • 1 botella de agua destilada de 1 litro
  • Papel de periódico
  • 2 cajas de leche (vale una caja de cartón o de poliespán)
  • Cinta aislante y cinta de embalar
  • Plástico de embalar con burbujas de aire

Antes de sacar los peces del agua, es conveniente haber comprobado que las botellas no pierden agua y están en perfecto estado. Es recomendable dejarlas una noche llenas cabeza abajo y asegurarse de que ninguna ha perdido ni una gota.
También hay que tener listo el embalaje, en mi caso dos cajas de leche de 6 bricks puestas una encima de la otra. Lo ideal sería una caja de poliespán, pero eso cuesta dinero, y el cartón también es muy buen aislante térmico. Además nos vamos a preocupar de aislar cada botella al máximo. Para ello enrollaremos cada botella papel de periódico, y cerraremos el extremo inferior teniendo cuidado de que no queden huecos por donde pueda entrar el aire. Lo fijamos bien con cinta aislante por abajo y toda la junta, sacamos la botella, y ya tenemos preparada la primera capa de protección. Como en este caso vamos a enviar 6 botellas, hemos preparado los rollos antes de sacar los peces, porque se tarda un ratico (por lo menos la primera vez).
Si queremos poner alguna etiqueta de "frágil" o de "esta cara hacia arriba" es el momento de imprimirla, que luego todo son prisas...

Empaquetando

Con todo preparado y con un margen de unas dos horas por si hubiera imprevistos, ya podemos ponernos a la tarea más delicada de todo el asunto: preparar las botellas, meter los peces dentro y empaquetarlo todo cuidadosamente.
Para preparar las botellas deberemos poner unos 50 cc de agua del acuario y otro tanto de agua tratada de la que guardamos el día anterior (a la temperatura adecuada), así tendremos un agua de calidad excelente y tal vez algunas bacterias nitrificantes del acuario. En total son unos 100 cc. de agua en una botella de 500 cc. La cantidad de agua debe ser suficiente para que el pez quede totalmente sumergido en la posición más desfavorable (con la botella en horizontal, pero ni una gota más. La razón es que lo primero que afectará a nuestros pececillos en su viaje será la falta de oxígeno, y el oxígeno está en el aire, así que 1 parte de agua por 4 de aire aproximadamente y todo irá bien. ¡Ojo, nunca hay que soplar dentro de la botella, o en vez de aire tendremos una alta concentración de co2!

Imagen:preparacion.jpg

A partir de este punto hay que tener presente en todo momento que estamos manejando seres vivos, y deberemos ser muy cuidadosos y no hacer movimientos bruscos al empaquetar.
Para meter a los peces en las botellas, lo mejor es utilizar un embudo bien limpio, y tener la jarra con agua a mano por si se pegan, aunque si somos rápidos esto no sucederá. Hay que asegurarse bien de que el pez cabe por el embudo, no vaya a quedarse atorado.
Lo ideal es meter un solo pez por botella, pero en este caso hemos tenido que meter los 4 más pequeños en la botella de litro y aparentemente no han tenido problemas, menos mal porque si no...

En cuanto tengamos a todos los peces lo primero que hay que hacer es tapar las botellas para evitar la pérdida de calor. Para aumentar la seguridad, le hemos puesto a cada botella un plástico (un trozo de bolsa) bien ajustado con una goma, de forma que incluso sin tapón no se sale el agua. Encima se enrosca el tapón y se aprieta bien apretado. Para comprobar que no hay pérdidas, dejamos las botellas in¡vertidas (con mucho cuidado, los peces ya están dentro) sobre la mesa y mientras aprovechamos para forrarlas con los abrigos de periódico que les hemos preparado. Cuanto antes les dejemos a oscuras, menos se estresarán los pobres viajeros

Esta será la última vez que veamos a nuestros pececillos en casa, es un momento bastante emotivo, al menos para mi...

Si después de 5 minutos no ha salido ni gota, procedemos a sellar el abrigo de papel con la cinta aislante teniendo cuidado de que quede totalmente cerrado.
Inmediatamente después, hemos forrado las botellas con el plástico de burbujas, así quedan muy aisladas por las distintas capas de papel, aire y plástico, y además quedan más protegidas frente a posibles golpes.

Imagen:aislamiento.jpg

Para empaquetar las plantas, las colocamos sobre cuatro pliegos de papel de cocina y las envolvemos con mucho cuidado. Hay quien utiliza papel de periódico, pero aparte de que retiene menos humedad, la tinta contiene muchas sustancias tóxicas solubles en agua...
Siempre es mejor poner cada especie en un envase diferente, pero si vamos a enviar pocas plantas tampoco pasa nada si las ponemos todas juntas.

Imagen:preparacion_plantas.jpg

Una vez envueltas se meten en una bolsa hermética, una de peces es perfecta, se añade un chorrito de agua hasta que empapa el papel y se cierra con mucho cuidado con un nudo bien apretado. Si echamos mucha cantidad de agua, la bolsa pesará más y tampoco obtendremos un gran beneficio. También es conviene dejar un poco de aire en la bolsa para que las plantas vayan un poco más protegidas.

Imagen:todo_junto.jpg

Lo ponemos todo en la caja, añadimos algún refuerzo o acolchamos con papel o burbujas si es necesario, y ya se puede envolver todo.

Imagen:empaquetado.jpg

Ya sólo queda ir a entregar el paquete y esperar a que todo salga bien, en mi caso con muchos nervios por el bienestar de mis pececillos.

Herramientas personales